Nuestra posición es clara. Denunciamos el daño que han causado al país las sanciones y los sectores políticos que las pidieron y respaldaron creyendo así tener una ventaja política al deteriorar al gobierno. Protestamos las sanciones y reclamamos que cesen, que se deroguen esas sanciones, que en justicia se permita a nuestro país el ejercicio del libre comercio. Y denunciamos y protestamos con la misma fuerza y con irrenunciable voz independentista el ultraje a la Soberanía Nacional que hoy vivimos y que algunos presentan falsamente como un mal necesario para recibir inversiones que reactiven la industria petrolera y la economía general, lo que necesitamos con urgencia, pero nunca condicionado al tutelaje y dominio por una potencia extranjera.