El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, concurrió ante el Congreso de su país el pasado Martes 15 de Septiembre, y al ser cuestionado sobre Venezuela y el manejo de los recursos de nuestro país, retrató de cuerpo entero el saqueo a nuestra patria, no solo se llevan el petróleo sino también oro y otros activos, no hay desembolsos para el gobierno interino que encabeza la Dra. Rodríguez y, por si eso fuese poco, ni siquiera las instituciones de su país tienen conocimiento del destino del dinero.
Todo está mal en esta declaración de Mr. Bessent; lo que cuestiona el congreso de los Estados Unidos no es que su país esté saqueando al nuestro sino la falta de transparencia del gobierno de Trump en la distribución de lo saqueado, Alí Babá y los 40 Senadores y Congresistas; eso echa por tierra la nueva ilusión de los ex aduladores y ahora críticos de Trump en Venezuela, esos que tanto clamaron por la intervención militar, según la cual la salida de este señor del poder cambiará todo y los pondrá en Miraflores, ya que tanto demócratas como republicanos son conniventes con el saqueo y el control sobre nuestro país.
Es vergonzoso que en el congreso del país que se autoproclama ejemplo para el planeta ocurra un debate sobre la mala distribución de lo que se están robando como si fuese cualquier banda delictiva; también está mal que el congreso de un país extranjero tenga como punto de agenda discutir sobre el dinero que le pertenece a los Venezolanos, cuánto es y como se gasta, y, como señaló Bessent, la contraloría sobre ellos la ejerza una empresa privada que contrataron para tal fin.
Quienes pusieron sus esperanzas en que Trump regresase al gobierno para que les diese acceso al poder político en nuestro país, ahora sueñan con su derrota para el mismo objetivo, otro plan que no parece ir por buen camino al observar la actitud de los congresistas y senadores gringos de ambos partidos, aunque el extremismo y la falta absoluta de patriotismo seguramente los hará chocar una y otra vez con la misma piedra.
Mientras en el legislativo norteamericano ocurren debates de esta repugnante naturaleza, los venezolanos tenemos cortes eléctricos de 6 a 12 horas diarias, los sueldos de los trabajadores y pensiones de jubilados no alcanzan para el sustento mínimo, en los hospitales no hay insumos; y del dinero proveniente de los recursos naturales de nuestra tierra desconocemos el paradero.
Queda claro que la solución a nuestros problemas nunca estuvo ni estará fuera de nuestras fronteras; tarea para memorizar en casa: La Solución para Venezuela somos los Venezolanos.

