Los agricultores trabajan con pesadas dificultades. Poca o ninguna asistencia técnica los convierte en prisioneros de rudimentarios procederes que los ponen en desventaja con otros productores en la calidad de sus productos, en productividad y en los montos de producción.

No cuentan con asistencia crediticia oportuna y barata que les permita aprovechar a tiempo y a plenitud los ciclos de producción. Nuestro campesinado se queda sin sembrar porque no tiene dinero, o no tiene semillas, o carece de fondos para poner a tono sus tractores o para habilitar sistemas de riego y hacerse de fertilizantes y otros auxilios.

Caminos intransitables para sacar sus productos a los mercados, para después toparse con burócratas que constriñen la libertad de comercio y pretenden que su producción sea vendida por debajo de lo que cuesta producirla, son otros de los muros que tienen que salvar para poder llevar la comida a la casa y mantener a sus familias.

Nuestros agricultores necesitan voces que los defiendan, dirigentes que tramiten ante organismos públicos sus serias necesidades y las conviertan en justas reivindicaciones. Necesitan quienes los apoyen logrando de universidades y tecnológicos convenios de asistencia para el mejoramiento de sus quehaceres en la siembra y en la cría. Urgen legisladores que obliguen al Estado a un cambio de conducta con leyes que otorguen prioridad y jerarquía a las necesidades del campo.

Las elecciones del 6 de diciembre nos ofrecen la oportunidad de enmendar esa situación. Desde Soluciones para Venezuela estamos postulando a la Asamblea Nacional mujeres y hombres dedicados a la producción y dirigentes políticos solidarios con nuestro campesinado y con la reivindicación de los abandonados sectores rurales del país.

Nuestro compromiso es acompañar las luchas de los desamparados, de los abandonados. Agricultores, criadores, pescadores, conuqueros, pequeños productores, y en general los venezolanos que viven en dispersos caseríos distantes de ciudades donde funcionan organismos públicos y se convive con el poder, están necesitados de esa activa solidaridad. Necesitan compañía y representación.

Esa representación popular en defensa de la Venezuela preterida la buscamos afanosamente los activistas de Soluciones para Venezuela. Esa es nuestra misión. Ese es nuestro compromiso. Esa es nuestra razón de ser.

Para eso queremos estar en la Asamblea Nacional, pare defender la causa de quienes de noche y de madrugada, a toda hora, transitan carreteras y autopistas como camioneros y gandoleros, ganando una miseria y sin protección social alguna. Para levantar nuestras voces y reivindicar a enfermeras y camilleros, a choferes de ambulancias, a vigilantes, a bedeles y a modestos auxiliares de laboratorios quienes junto con nuestros médicos y especialistas se desvelan por nuestra salud sin que el Estado se ocupe de ellos como debe ser.

Para acompañar al buhonero y al artesano acosado por policías arbitrarios como si de enemigos de la sociedad se tratara. Para asistir a los estudiantes quienes pasan horas esperando camioneticas o caminan kilómetros y kilómetros para poder llegar a clases. Para lograr programas de asistencia y solidaridad en protección de los ancianos, a quienes desde el poder se les trata como limosneros y no como quienes lo dieron todo para levantar nuestras familias.

En apoyo a esa Venezuela queremos llegar a la Asamblea Nacional, para hacer de ella un centro de legislación, de acuerdos y entendimientos en beneficio del país más necesitado. Por eso invitamos a todos a votar el próximo 6 de diciembre.

Claudio Fermín

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Publicado en Ciudad CCS el 24 de agosto de 2020.