El 3 de Enero de 2026 fue la concreción de una acción canalla, criminal e intervencionista que se fraguaba, ante muchos silencios cómplices, contra la República Bolivariana de Venezuela.

Primero fue el gran esfuerzo por posicionar en el mundo y especialmente en los venezolanos, los relatos altamente difundidos para hacerlos bien creibles, sobre la Venezuela productora y exportadora de drogas hacia el norte, Cartel de los Soles, Tren de Aragua, Defensa de la Democracia, sin contar las sanciones y bloqueo económico los últimos 10 años y desde Agosto de 2025 el gran despliegue militar en el Caribe y el ruido politico desde EEUU, junto a otros artilugios para encandilar y hacer creer a la gente que su acción venía en pro de la justicia y en favor de reivindicar a los venezolanos.

Seguramente políticas y comportamientos erráticos del gobierno, dieron pie para que mucha gente, se crea la falsa ilusión y vana esperanza que se alimenta en quienes piensan que la acción promovida por Donald Trump, al estilo Robin Hood, hecho de su poderio militar y tecnológico y con base en amenazas, muertes y chantaje, fue una acción justa y necesaria promovida y ejecutada por el autoritario presidente norteamericano, a quien ahora pretenden presentar como el lider que dirige y enrumbará a Venezuela.

Nos resistimos a creer tamaña estafa y mentira. Alertamos al pais, de esa macabra intención de hacernos sus vasallos, lo cuál va contra el derecho a nuestra autodeterminación como pueblo, sobre todo después de haber visto los desastres que ha causado la injerencia gringa en Irak, Afganistán y Libia, tan solo por poner tres ejemplos recientes.

Hoy escribo con dolor en mi alma, con tristeza, con honda indignación venezolanista, por todo lo que he visto en este evento inédito y aún en desarrollo. Siento impotencia al no poder incidir mejor y mayormente para colocar el desarrollo de los acontecimientos, en verdadero favor de la nación y su gente.
Presumo será un tiempo largo para enderezar este mal rumbo que lleva la patria, pero aún sabiendo eso, no invito a retirarnos, ni a claudicar y muchos a plegarnos de manera oportunista y sin vergüenza alguna a posiciones acómodaticias, antinacionales y entreguistas, de quienes solo piensan en sus interéses personales o grupales y no de la patria grande.

La invitación es a seguir reflexionando sobre lo que va sucediendo, aprender a luchar con sabiduria en estas dificiles condiciones de adversidad, proponiendo caminos alternativos, sumandonos con otros movimientos y pensamientos nacionalistas y latinoamericanistas, dentro y fuera de nuestras fronteras para sobrellevar juntos esta crisis, creando mejores oportunidades sin dejar de luchar con dignidad por Venezuela.

Más allá de ideologia alguna, constitucionalmente el gobierno en representación del Estado es el principal garante para la defensa de la soberanía nacional y los ciudadanos todos estamos obligados a hacer valer este precepto soberanista. De alli que valoro y tengo consideración por las incomodidades, impotencias y maniobras que ha de estar haciendo el gobierno presidido por la doctora Delcy Rodriguez, al tener que sostener desventajosas relaciones con el gobierno imperialista de EEUU, despues de la agresion, revés y humillación que sufrimos como nación el 3 de Enero y en lo adelante.

Por eso, aún con todas las dificultades e incompresiones momentáneas que ello pudiera traer consigo, sin poner obstaculos en las diferencias que hemos tenido en el pasado reciente y con el espíritu critico que nos caracteriza, es recomendable aportar para que el gobierno de Delcy Rodriguez, conduzca el pais en esta etapa constitucional, cuando se requiere estabilidad institucional, apertura de espacios democráticos, inclusión de otros pensamientos en la toma de las grandes decisiones para favorecer a los ciudadanos, en su éxito estará garantizado el éxito del pais. Actuemos sin vacilaron ni mezquindad alguna, con el derecho a ser escuchados y a criticar para evitar sectarismos.

No son tiempos para atizar la polarización política. El diálogo y los entendimientos son herramientas a las que hay que seguir apelando con la sinceridad y compromisos que se requieren. Hay mucha fragilidad y sensibilidad en el ambiente, tanta, que nuevamente podríamos correr el riesgo de confrontaciónes innecesarias si no apostamos por la aprobación y ejecución consensuada de una ley de Amnistía General, que verdaderamente sea incluyente y un camino seguro hacia la reconciliación entre los venezolanos..

No es verdad que sea una acción justiciera el hecho que el gobierno norteamericano incida en nuestras decisiones que han de ser soberanas.
Es rechazable a todas luces que Trump y su equipo de millonarios emperifollados, insistan en querer tutelar los movimientos del gobierno venezolano para servirle a sus intereses geopoliticos, usando como chantajes las sanciones económicas, la prisión del presidente Maduro, su esposa la diputada Cilia Flores y la amenaza de una segunda tanda de bombardeos, como pistola en la cabeza, para lograr sus cometidos injerencistas.

El plan pacifico, diplomático, multilateral, de masas, que como nación hemos de enarbolar, debe ir en la búsqueda de la independencia perdida, esa es la causa, la cuál no difiere de la necesaria y justa relacion economica-comercial con EEUU y con cuanta nación querramos prácticar nuestra libertad de comercio en condiciones de iguales.

Añoro porque se haga masiva la opinión de miles de venezolanos sobre esta hora dificil que estamos viviendo. Así abririamos un franco debate con conclusiones sobre lo que más conviene para mantener nuestra condición de nación independiente, soberana, próspera y democrática.
Es necesario y hay tiempo para ello.

Atte
Miguel Vásquez Secretario General Nacional de Soluciones Para Venezuela
03 de Febrero de 2026.