Nada fácil lo que nos toca afrontar como tarea, a esta y quizás a otras generaciones.
No obstante, estamos hechos del espíritu independentista, legado de la doctrina del Libertador Simón Bolívar y a pesar de las dificultades, que son variadas y de distintos signos, hay que seguir tras los fundamentos del patrimonio moral y los valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional, que propugnaron los patriotas gestores de nuestra independencia y nacionalidad.
El 3 de Enero de 2026, será una fecha imborrable en nuestra memoria histórica. Ese día fuimos humillados como nación por la potencia del norte. Con su criminal acción injerencista y su envalentonamiento posterior, lesionan hondamente nuestra soberanía. Prevalídos de su poderío económico, tecnológico y militar, trabajan sin descanso por imponer al país y a América Latina toda, sus condiciones y planes perversos. Cuentan para ello con su actitud asesina sin miramientos, el manejo de los relatos para dividir más aún a la sociedad, pretendiendo ahora presentarse como héroes que vienen a salvarnos, cuando en verdad son unos villanos de siete suelas, que a cualquier costo se van haciendo de nuestras riquezas naturales e irnos convirtiendo en su nueva colonia. Esta vez, violaron el espacio aéreo, vulneraron las leyes internacionales de relaciones entre naciones, mataron e hirieron a cientos de personas, destruyeron apartamentos, casas y bienes, secuestraron al presidente constitucional, Nicolás Maduro y a su esposa la diputada Cilia Flores.
Penosa y vergonzosamente hay quienes aplauden esa acción y piden que se sea más severo contra el país, que se invada definitivamente y se nos anexe a los EEUU. Qué desgracia ver hasta donde llega la mentalidad colonialista. Quizás esta afirmación requiera un análisis más profundo. Solo diré que antiguamente los esclavos eran sometidos por su color de piel. Ahora el sometimiento. el servilismo se realiza subliminalmente haciéndonos sentir seres inferiores y nos crean el mito de que los invasores son superiores y que vienen a resolvernos los problemas. Para ello nos borran los valores de identidad de nuestra patria y nuestra historia misma. Cuando en realidad lo único que les interesa son nuestras riquezas para que sigamos siendo más dependientes de su poderío.
Con este horrendo capítulo vivido desde el 3 de Enero hasta hoy, vamos observando como existen personas antinacionalistas y justificadores del intervencionismo norteamericano. Comienzan a vender como un gran logro, que al país entrarán chorros de dólares, que la situacion mejorará, que la industria petrolera florecerá, que el gobierno de EEUU será nuestro gran proveedor y atenderá los problemas de servicios públicos, vialidad, agua y electricidad. No sé de ningún país donde ellos han intervenido que se haya logrado mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. No nos hagamos ilusiones. No seamos ingenuos. Esto es simplemente saqueo. Vasallaje. Los que han leído minimamente un poco de historia, saben a lo que me refiero.
Urge que crezcan las voces que alerten sobre el peligro que significa encarar esta nueva realidad que hoy tenemos. No olvidemos lo que significó tener al país sancionado y bloqueado económicamente por 10 largos años, en los que no pudimos vender, con libertad plena, nuestro principal producto de exportación, el petróleo, ni tampoco pudimos tener acceso al sistema financiero internacional, ni relaciones económicas-comerciales fluidas con muchos países del mundo, que por temor a las amenazas de EEUU, también nos sancionaron y bloquearon. Taponeando la libertad económica a la que tenemos derecho como nación.
Es inaceptable ver sin protestar, ni decir nada en contra de esa actitud hostil de una nación potencia contra una nación con desventajas tecnológicas, económicas y militar como Venezuela, que hoy el verdugo de ayer pretenda presentarse como el salvador y que mansamente muchos lo acepten, bajo el criterio de que ahora las cosas irán bien porque los gringos nos tutelarán. Tamaña genuflexión no tiene parangón.
Desde Soluciones Para Venezuela, partido político democrático venezolanista sabemos de otras voces coincidentes que hemos sido indoblegables y seguiremos siendolo, ante las políticas erróneas del gobierno y de la oposición radical antinacionalista. No hemos callado. En reiteradas ocasiones hemos solicitado rectificación de los errores económicos y de políticas anti democráticas que rayan en el sectarismo. Asimismo hemos denunciado y alertado de las políticas entreguistas y violentas de esa oposición, que quiere llegar al poder sin importarle para nada regalar la soberanía nacional a cambio de apoyos de todo tipo.
Siempre hemos promovido el diálogo y los entendimientos entre quienes pensamos diferente, así como también, la unidad nacional en favor de los sagrados intereses de nuestros ciudadanos. Por eso no sentimos alegría alguna por la situación difícil y engorrosa por la que hoy atraviesa el gobierno nacional, representado por la doctora Delcy Rodríguez, quien debe conducir al país hacia escenarios de efectiva democracia, paz, estabilidad política e institucional, unidad nacional, rescate de la soberanía, desarrollo social y económico. Todo eso a la vez y con igualdad de jerarquía y prioridades.
Aún peor, que en esta aciaga circunstancia, debe hacerlo en estrecha relación con el gobierno norteamericano, como resulta de la agresión e intromisión del presidente Trump imponiendo su poderío en el país.
Complejo momento para la presidente encargada, a quien le auguramos sabiduría y éxitos en está exigente misión por Venezuela y su gente. El éxito del gobierno es el éxito de los ciudadanos.
Recomendamos apostar porque el gobierno cumpla su rol de lograr bienestar para los venezolanos, se conduzca con el equilibrio necesario para llevar las relaciones internacionales defendiendo los intereses del país y propiciando la unidad nacional, para que haya apoyo de muchos talentosos compatriotas en capacidad de dar aportes para el desarrollo nacional.
Nuestra voz estará para presentar propuestas de gestión en beneficio de las comunidades y para hacer las críticas oportunas que permitan ayudar a corregir errores y fallas que se estén poniendo de manifiesto.
No será fácil, pero igualmente nuestros esfuerzos como organización nacionalista estarán a la orden para que desde ya, en este complejo momento, retomemos la lucha por el rescate de la soberanía nacional lesionada, para ello nos ponemos a la orden en el impulso de todo tipo de actividades y planes pacíficos, políticos, unitarios, soberanistas, autónomos, interno y externos, que no dejen dudas de nuestro irrevocable derecho a reivindicar la autodeterminación de la nación venezolana.
Por Venezuela!!
Atte Miguel Vásquez
Secretario General Nacional de Soluciones Para Venezuela.
Caracas ,20 de enero de 2026.
