Caracas, 8 de enero de 2026.- El dirigente político Claudio Fermín calificó como “la mayor agresión que en su historia ha sufrido Venezuela” la actual agresión militar contra el país, al tiempo que llamó a la unidad nacional, al entendimiento, y a la defensa irrestricta de la soberanía, durante su intervención de este lunes en el programa Hablando Claro, conducido por Michell Caballero.
Fermín lamentó profundamente el asesinato “a mansalva” de decenas de personas en recientes acciones militares que calificó de “bárbaras, terroristas y violatorias del derecho internacional”, expresando su solidaridad con las familias de las víctimas. “No hay forma de resarcir esas vidas. Nos han pisoteado la dignidad como nación”, afirmó con indignación.
Denunció además la estigmatización racista contra los migrantes venezolanos, señalados injustamente como delincuentes o vinculados al llamado Tren de Aragua. “Eso es parte de una narrativa de odio y manipulación”, advirtió, al recordar que el propio gobierno de Estados Unidos ha reconocido que el denominado “Cartel de los Soles” no existe y que fue una construcción propagandística para justificar la agresión contra Venezuela.
En ese sentido, destacó como un hecho relevante el voto del Senado estadounidense que impide nuevas acciones militares contra Venezuela sin aprobación del Congreso, lo que —a su juicio— demuestra que esa iniciativa “empieza a hacer aguas”.
Fermín fue enfático al señalar que esta ofensiva “no es contra la ‘revolución bolivariana’ ni a favor de la democracia”. “A Donald Trump no le importa quién gobierne Venezuela; van por el petróleo. Esta es una operación de saqueo”, sentenció. Recordó que la crisis petrolera venezolana no puede explicarse solo por la corrupción, sino por el impedimento sistemático de vender libremente nuestro crudo y por el chantaje del embargo petrolero.
“Quieren administrar nuestros ingresos petroleros desde Washington. Esa es la mentalidad de los autócratas”, rechazó, al tiempo que recordó que un “mandato constitucional e histórico” establece con claridad que todo lo que está en el subsuelo es propiedad de la nación venezolana.
Ante este escenario, llamó a la clase política —oficialista y opositora—, a los trabajadores, empresarios, intelectuales y líderes religiosos a construir un diagnóstico correcto de la gravedad del momento. “Estamos prácticamente en un estado de indefensión. Lo que está comprometido es la soberanía nacional y la dignidad del país”, alertó.
Fermín deseó “el mayor tino y el mayor éxito” a quienes hoy asumen la compleja tarea de sentarse a negociar con la potencia agresora. “No tenemos otro camino. Este es otro capítulo de nuestra historia y exige un rediseño profundo de la acción política”, afirmó, insistiendo en que “la confrontación extrema solo llenó al país de conflictividad”.
En materia interna, aplaudió la liberación de presos políticos como un paso necesario para recuperar la distensión y reiteró su histórico llamado a una Amnistía General. “Tengo un callo en la lengua de pedirla. ¿Por qué no nos damos un chance de reconciliación? Tenemos que ver hacia adelante”, expresó.
Finalmente, convocó a la unidad nacional como única respuesta posible frente al atropello. “Se quieren robar al país y frente a eso tenemos que reaccionar unidos. Este es el momento histórico de la soberanía, no del entreguismo. Sin soberanía no hay progreso, no hay cambio político y no hay dignidad”, concluyó.
