Por: Franklin Martínez
Resulta común escuchar a los voceros del Gobierno y de la Oposición extrema adjudicarse la simpatía casi absoluta del «pueblo» venezolano; usan esa afirmación para minimizar cualquier opción política distinta, pero los números no mienten, en el último proceso de carácter electoral, el Referendum Consultivo sobre el territorio Esequibo, estuvimos habilitados para votar veinte millones seiscientos noventa y cuatro mil ciento veinticuatro (20.694.124) electores.
Agreguemos el factor de la diáspora, cuyo número es prácticamente indeterminable ya que la mayoría de los venezolanos que lamentablemente abandonaron el país, lo hicieron por Trochas, sin embargo tomemos una de las cifras más altas que temerariamente usan algunos «expertos» que se aventuran a hacerlo sin datos oficiales: Cinco millones; significa que somos 15 Millones y medio de Electores.
En un escenario polarizado en el cual solo existieran las dos opciones mencionadas, quien se adjudique la mayoría (simple) debería demostrar que cuenta, al menos, con poco más de siete millones de adeptos, cosa que ninguno de los extremos estruendosos puede hacer.
Según la inverificable cifra anunciada como resultado de las elecciones internas de la MUD (primarias), participaron cerca de tres millones de venezolanos, lo cual, por cierto, sirve de fundamento para la frase: «Ya el pueblo venezolano decidió» repetida hasta la saciedad por los representantes de los partidos participantes, pero tres millones sería solo el 20% de los votantes (migración incluída).
Por otro lado, el gobierno anuncia que participaron unos cuatro Millones de venezolanos (cifra también inverificable) en la escogencia de su candidato, es decir, cerca de un 25% de los electores luego de deducir la diáspora, también se auto proclaman mayoría.
En conclusión, entre ambos grupos (juntos) no alcanzan el 50% del electorado venezolano según sus propios números ¿Cómo es que, entonces, son mayoría?
Sin pretender con ello negar su importancia o existencia, la verdad es que los extremos no son la mayoría del país pero han logrado vender esa falsa imagen al país y al mundo.
En lo que si son «más» es en su responsabilidad en la crisis que vivimos, en destruir la industria petrolera unos y pedir sanciones los otros, en violar las normas constitucionales y desaparecer la Institucionalidad del país.
La verdadera mayoría la representa el ciudadano común, cuya vida no gira en torno a la política partidista; los venezolanos que desde tempranas horas salen a trabajar, los movimientos sociales de campesinos y pescadores, en gremios y sindicatos, y en general, quienes abiertamente no militamos en los extremos.
Este año electoral nos da la oportunidad de demostrarle al radicalismo político que la mayoría, al igual que el verdadero cambio, está en la sensatez, en el entendimiento en beneficio del país, en la intención de unificar esfuerzo para que el pais eche pa’lante.
Al igual que el interinato y la frase «Venezuela se arregló», la condición de mayoría en los extremos es una fantasía bien vendida, y así como rechazamos aquella entelequia, estamos dispuestos a colaborar en un cambio verdadero y positivo para el país, ese es uno de los principales compromisos de la militancia de Soluciones para Venezuela, queremos contribuir en la organización de la verdadera mayoría que promueva y logre el cambio que anhelamos.
Soluciones para Venezuela
